


El 1 de enero un marroquí de 67 años entró en la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción en Cles (provincia de Trento), tiró al suelo cinco estatuas, muebles y otros objetos religiosos, mientras gritaba frases del Corán. En el momento de llevar a cabo su acto vandálico, la iglesia estaba vacía, después de haberse oficiado en ella la misa. Una vecina fue testigo de los hechos y dió el aviso.

La Policía personada sobre el lugar de los hechos ha procedido inmediatamente a detener el delincuente. El marroquí lleva viviendo muchos años en la región trentina. No es la primera vez que protagoniza un hecho de similar naturaleza, ya que en noviembre entró en la misma iglesia con la intención de perturbar el oficio religioso que en ese momento se estaba celebrando. Entró armado con un palo gritando versículos del Corán amenazando a los parroquianos. la Policía intervino y lo hizo salir de la iglesia. Desde entonces estaba suelto sin ninguna medida de vigilancia.
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